jueves, 24 de febrero de 2011

Bienvenido sea el sufrimiento.


Me decidí a abrirme de los cuentos de hadas, a por fin salir de la fantasía y darme un buen chapuzón de realidad, deje atrás los príncipes azules y los finales felices para por fin vivir la vida como se debía.Di un brinco desde mi mundo utópico hacía la realidad, y comencé a vivir. Empecé caminar y luego de unos cuantos pasos tropecé con una pequeña piedra; al caer por primera vez me fue difícil levantarme, el término difícil no hace alusión a la palabra imposible, la cual no sé aloja en mi diccionario cerebral aún.
Luego, ya en pié comprendí que lo mejor era continuar con el camino, aunque esta vez, mirando mejor donde pisaba; y aunque que fue complejo retomar el paso, lo logre sin mayores dificultades.
A lo largo del camino, me encontré con muchísimas otras piedras que intentaron derrumbarme, pero al haber caído ya una vez y haber adquirido experiencia, se les torno mas complicado el hacerme caer, lo que sí logaron, fue debilitarme poco a poco, hasta qué por fin lo consiguieron,
volví a caer, pero esta vez con una piedra mas grande, Lo que implico que permaneciera varada en el camino durante un largo lapso de tiempo; A medida que este transcurría, comprendía que debía seguir, que no podía quedarme allí estancada, pero se me hacía cada vez mas difícil ponerme en píe.
Un dolor profundo recorría mi cuerpo, y mas que físico se había tornado hacía el lado de lo anímico, lo espiritual. Sentía una impotencia enorme al no poder levantarme, así qué luego de un enorme esfuerzo lo conseguí, me levante dispuesta a seguir el camino, pero esta vez con un sentimiento que atiborraba mi ser, era miedo, sí sentía pavor, pánico, horror, me llenaba de espanto el hecho de pensar que tal vez pudiera volver a caer.
Continúe con el camino, pero ahora con el sentimiento a flor de piel, me aterraba volver a caer, el hecho de volver a sufrir me ponía los pelos de punta de tan solo pensarlo, así que decidí esta vez caminar con mas precaución que antes, estar mas a la defensiva que nunca,
y así me cerré, obstruyendo la llegada de cosas nuevas a mi vida.
El miedo hizo algo en mi que nunca nada ni nadie había conseguido, logro perturbarme, sellarme, ocluirme, y me mantuvo así durante un largo periodo, pero hoy decidí dejarlo todo atrás, que esas caídas tan solo formen parte de capítulos anteriores de mi vida,
hoy paso pagina y me abro a las cosas nuevas, estoy dispuesta a vivir nuevas experiencias, a seguir aprendiendo y si seguir aprendiendo implica seguir sufriendo, bienvenido sea el sufrimiento.

No hay comentarios: